miércoles, 14 de octubre de 2015

El beso


Has dejado de ser un sueño, cada día eres más una pesadilla.
¡Ese beso con el que me enamoraste era sagrado! Era el primero, nuestra historia, un recuerdo; pero de vez en cuando me lo vuelves a dar, así, suave, despacio, la punta de tus labios en la comisura de los míos y la yema de tus dedos rozando mi cintura.

¡Ay, ese beso! Es capaz de hacer que se detenga el tiempo.
No hay algo más hermoso en este mundo que tus besos.
No hay algo más hermoso que tu, cuando me confundes, me intrigas, me irritas, me encantas.

¡Besos! Debería estar prohibido repetir un beso, hacer reglas para los besos, se me ocurre que podría haber una cantidad limitada, o que cuando encuentres el verdadero amor te sea imposible besar a alguien mas, no se, cualquier cosa que nos permita proteger el corazón de la estupidez humana.

En mis sueños, cuando todo lo ocurrido en el día se revuelve con mis deseos y más ocultos anhelos, surgen ideas siniestras que perturban mi alma, para vengar todas tus humillaciones, en ese preciso instante recuerdo toda la pasión de los besos de amante experto que solías darme en el momento adecuado para derretirme en tus brazos, y olvido todo.

Además de las reglas para besar, debería de haber castigo para los traidores, que tal abandonarlos a la mitad del mar, que deseen morir para no seguir sufriendo pero que no se les conceda, que los regresen a la tierra y se pongan al corriente, sin ayuda, total no es lo que los corazones rotos sientes y escuchan constantes "no es para tanto."

Reglas castigos, así funcionamos ¿Por que el amor es la excepción? 
Ni modo me quedare furiosa por que aún tienes el poder de besarme y triste por que no lo haces con amor.

Me quedare aquí, sin ti.




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